En el Valle de los Nueve se encuentra el palmeral más extenso y frondoso de su comarca rural, desde el Valle hasta la cumbre teldense
La palma o palmera es un árbol asentado en muchas partes del mundo, que pertenece al género biológico «Phoenix». Según las investigaciones realizadas por los científicos existen al menos 14 especies diferentes de palmeras distribuidas por el planeta.
Así, tal como se observa en la siguiente imagen, en Canarias habita la especie endémica denominada «Phoenix canariensis», conocida comúnmente como palmera canaria. Asimismo, debido a la cercanía con el continente africano, en nuestro archipiélago también podemos encontrar ejemplares de la palmera datilera (phoenix dactylifera), caracterizada por tener un tronco más fino, menor cantidad de ramaje y dar el fruto conocido como «dátil». En la actualidad, se dan casos de ejemplares que son hibridaciones naturales de ambas especies.

Hasta la primera mitad del siglo XX, este árbol era denominado por la población canaria como «palma». De ahí, muchos nombres de lugares que provienen de este término, tales como: Barranco de La Palma, El Pamital, etc. La derivación de su nombre a “palmera”, proveniente del francés «palmier», se fue extendiendo con posterioridad, hasta las fechas actuales.
Debido a su alto valor biológico la palmera canaria fue declarada «Símbolo vegetal del archipiélago canario» en 1991. En Canarias existen unos 300 mil ejemplares de phoenix canariensis nacidas de forma natural. De éstas, en Gran Canaria, se estima existe una población de más de 80.000 palmeras canarias.

Características de la palmera canaria
Según establecen la botánica, la palmera no es considerada un «árbol», sino una especie vegetal, denominada «arborescente», debido a que su tronco no forma anillos, ni el diámetro de su tronco aumenta de grosor. Puede llegar a crecer a razón de un metro cada 5 años; por tanto, aquellos ejemplares que tiene más de 20 metros de altura, podrían llegar a tener al menos 100 años.
Es una especie que no genera hijos al pie, como ocurre con otras especies; siendo su reproducción motivada por el polen que lleva el viento de un ejemplar macho a otro hembra. Por lo general, la palmera canaria habita en cotas por debajo de los 600 metros, en lugares donde sus raíces se encuentren cerca de agua; por tal motivo, es común que se ocupen los fondos de barranco, donde además, el radiación solar tenga lugar durante muchas horas del día.
Sus hojas alargadas se caracterizan por partir de una vara central, llamada pírgano, en torno al cual nacen alternativamente sus hojas.
Palmera en el Barranco Tundidor l Foto: Baltasar Medina
El fruto de la palmera canaria es diferente en función del sexo biológico del árbol. Así, tal como explica el catedrático de biología Pedro Sosa (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria), es la hembra la que da el fruto que conocemos como: «támara» (palabra de origen portugués) o «támbaras».


Las támaras tienen forma ovalada y se presentan en racimos que cuelgan en altura el propio árbol.
Su color anaranjado característico de la támaras indica que se encuentra en fase de maduración del fruto. El cual pasa a marrón oscuro en su última fase de madurez.

Esta población de phoenix canariensis está conformado por un conjunto de árboles de bello porte, diferente altura y estado de conservación. Se estima que existen al menos quince ejemplares en esta zona de Telde, el cual debe ser cuidado y conservado por su alto valor natural.
Debido al proceso de ocupación de las espacios que ocupaba el palmeral original del Valle de los Nueve, para roturar tierras destinadas al cultivo, la construcción de bancales o viviendas, etc., se estima que la población actual de palmeras se corresponde solo con una parte de su palmeral original.

Ejemplares aislados de palmeras en el Valle de los Nueve
Además del conjunto de palmeras descrito, existen una serie de ejemplares diseminados por el Valle de los Nueve, que son dignos de mención. Así, mostramos algunos de ellos, que son visibles desde la carretera general del Valle.







Palmera en la Finca de Ruiz
Uno de los ejemplares más singulares del Valle de los Nueve es esta palmera de cerca de veinte metros de altura, que puede tener una edad cercana al siglo.
Foto: Baltasar Medina
El aprovechamiento tradicional de este árbol es variado por parte de la población canaria a lo largo de la historia, desde la extracción de su savia, y su cocción posterior, denominada “guarapo”, así como, para la fabricación de múltiples usos domésticos con sus hojas: esteras para el suelo, cestas, escobas, serones, etc.
Vocabulario
Palma: nombre originario de las palmeras, usado en Canarias hasta mediados del siglo XX.
Pírgano: es la vara central de cada rama de una palmera.
A continuación, puedes ver este vídeo interesante sobre la palmera canaria, de dos minutos de duración.





