Májaras y mergas

Yunta de vacas l Foto: Baltasar Medina

Los labradores realizaban trabajos agrícolas para los cuales empleaban expresiones que actualmente han caído en el olvido.

Las májaras y las mergas fueron palabras comunes en los ganaderos y agricultores canarios hasta el siglo XX. Después, con el abandono del campo, sus usos y costumbres también se fueron diluyendo en el tiempo.

Májaras

El vocablo “májara” o “marja” se corresponde con una gran extensión de terreno que se puede arar, según lo define el Diccionario del Español Diferencial de Canarias. Asimismo, la palabra “marjal”, derivada de las dos anteriores, es un vocablo de origen árabe, referente a una medida agraria, que actualmente se corresponde con 525 metros cuadrados, tal como establece el diccionario de la Real Academia de la Lengua (RAE).

En este mismo sentido, según el estudio “Continuidades en medidas agrarias”, realizado por Martina I. López, publicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (1996, Madrid) , el “marjal” es una medida de superficie de origen árabe, que equivaldría al área del terreno capaz de arar una yunta de animales en un día. Es lo que se conoce en Canarias como el área equivalente a “una yunta de arar”, o lo que es lo mismo, el terreno que se puede arar desde que amanece hasta el mediodía; siempre teniendo en cuenta que, el rendimiento de este trabajo depende de varios factores.

Májara con estiércol

Hay agricultores que denominan “májara” a cada uno de los 24 surcos que componen oficialmente un marjal.

Sucedía así en el caso del proceso para estercolar las tierras para plantar plataneras. En estos surcos o májaras, se enterraba el estiércol de las vacas, se tapaba y, posteriormente, se regaba con abundante agua para abonar de manera natural las tierras. De ahí, que en las fincas de plataneras era común que hubiera, al menos, una gañanía de vacas.

Foto: Baltasar Medina.

Mergas

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua (RAE), una “merga”, por derivación “melga” o “amelga” es una faja de terreno que el labrador señala para esparcir la simiente con igualdad y proporción. En este mismo sentido, el Diccionario de Diferencial del Español de Canarias (DDEC), define como “melgar” o “amelgar”: hacer surcos regularmente distanciados entre sí para sembrar con igualdad.

En Canarias, los labradores le decían “mergas” a los surcos paralelos, distanciados entre sí a una distancia entre seis y nueve metros, y que se usaban como líneas de referencia en el suelo para, posteriormente, realizar la siembra de los cereales. Es decir, una vez asurcadas las mergas, el gañán dejaba descansando la yunta a la sombra, y cogía una faltriquera al hombro cargada con el trigo, la cebada, etc., dependiendo del cereal que deseara sembrar, y caminaba paralelo a dos mergas y a la misma distancia de ambas. Mientras, iba lanzando el trigo de manera igual en cada puño, a derecha e izquierda, para sembrar en dirección hacia las mergas realizadas por él mismo anteriormente.

FALTA DIBUJO DE UN GAÑAN SEMBRANDO TRIGO

Vocabulario

  • Gañán: mozo de labranza.
  • Gañanía: establo de vacas.
  • Májara: terreno de cultivo de 525 metros cuadrados, o cada uno de los surcos que la componen.
  • Merga: surcos paralelos distanciados entre 6 y 9 pasos, realizados como referencia para después sembrar de manera igual, caminando por el centro de dos mergas.
  • Yunta: unión de dos vacas o toros mediante un yugo para arar la tierra.
  • Yunta de arar: área de terreno capaz de ser arado por una yunta de animales desde que amanece hasta el mediodía.

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