El Pastel

El topónimo de El Pastel se refiere a este lugar desde principios del siglo XVI. Es, por tanto, uno de los primeros lugares que los colonizadores se repartieron para el cultivo en esta comarca, debido a la la calidad de sus tierras y la disponibilidad de riego por la escorrentía del barranco que baja desde Tecén. Así lo atestigua este extracto de un pleito judicial entre propietarios de la zona, publicado en el blog “Mi Gran Canaria”: https://toponimograncanaria.blogspot.com/search?q=Pastel)

Morrete volcánico de El Pastel.

Esta gran piedra vino arrastrada por la lava proveniente del Volcán del Hoyo, en Los Arenales; y quedó solidificada en El Pastel. Actualmente, junto a la carretera hacia Tecén.

En la imagen, se observa al fondo la casa de la familia Amador, en El Pastel.

Foto: Baltasar Medina.

La sorriba de las rocas y coladas de lava provenientes del Volcán del Hoyo, situado en Los Arenales, un kilómetro y medio en línea recta por el barranco arriba, dio lugar a la creación de estas tierras cuya extensión es de cuatro fanegadas y media, unos 25 mil metros cuadrados. Posteriormente, se facilitó su riego gracias a la aportación de aguas de riego así como del actual pozo de agua junto al camino que une Tecén y el Valle de los Nueve.

Vista de El Pastel, en 1955. A la izqda. se observa la casa de la familia Amador; delante se encuentra el pozo propiedad de la Comunidad “Hijos de José Monzón”. La casa hacienda de la derecha es la Casa Blanca, propiedad de la familia Manrique de Lara durante el siglo XX | Fuente: Visorgrafcan.
Vista general de El Pastel en 2025, desde la Casa Blanca | Foto: Baltasar Medina

Con el transcurso del tiempo su poblamiento se ha incrementado. Así, ha pasado de ser una unidad de tierra agrícola de regadío con la única vivienda de la familia Amador, a la fecha actual, en la cual proliferan nuevas construcciones.

Con respecto a su producción agrícola, ésta ha ido evolucionando, desde las viñas para la producción de vino, previo al siglo XX, así como los frutales, tales como naranjeros y aguacateros. Asimismo, debido a la calidad de su tierra el lugar también ha sido destinado a plantaciones de papas.

El Pastel. Vivienda propiedad de la familia Suárez Robaina, en el lugar de “Las Canales”. Al fondo, montaña de Las Palmas | Foto: Baltasar Medina

El Pastel sigue siendo una zona agrícola, en la cual las grandes fincas, aunque más divididas que en antaño, siguen produciendo naranjas y aguacates de gran calidad.

La zona posee un precioso palmeral digno de ser conservado.

Canal de riego sobre el barranco del Agua. Al fondo, la Casa Blanca, en el lugar conocido de “Pico Gallo”anca | Foto: Baltasar Medina

Es esta zona de la comarca de medianías de Telde era muy conocido el lavadero de ropa que hay junto al cauce del barranco, al cual acudían las mujeres con sus barreños. De este hecho dejamos constancia de un testimonio oral, y una fotografía.

Mujeres lavando la ropa en el lavadero de El Pastel. Año 2000 l Foto: J. O´Shanahan.

La necesidad de encauzar el agua hacia los cercados de tierras agrícolas que hay en frente de El Pastel, al otro lado del barranco, motivó la construcción de un canal de riego, previo al siglo XX, que condujera el agua desde la parte del poniente hacia la parte de en frente. Por motivos que desconocemos, este canal se derruyó, y fue construido otro similar con posterioridad unos metros más abajo, tal como se aprecia en la foto de portada. Fue así como nació el topónimo de “Las Canales”, para referirnos a las tierras de regadío ubicadas en frente de El Pastel.

En este mismo sentido, el pozo de agua de El Pastel fue abierto en 1944 por parte de José Monzón Santana, exportador de tomates de Telde, que solicitó la concesión de esta infraestructura para la obtención de aguas subterráneas, cuya profundidad es de 68 metros, con la intención de destinarlas a sus cultivos en la costa del municipio.

Asimismo, a pesar de la proliferación de viviendas recientes en la zona, aún se conservan destacados ejemplos de la arquitectura rural canaria.

Casa originaria de la familia Amador, en El Pastel l Foto: Baltasar Medina

Vocabulario

  • Fanegada: unidad de superficie equivalente a 5.555 metros cuadrados. Se corresponde con el área de tierras que se pueden cultivar aproximadamente con una fanega de cereal, correspondiente a 50 kg.
  • Sorriba: acción de acondicionar un terreno, el cual se allana, despiedra y limpia para destinarlo al cultivo. Era considerado un trabajo muy duro, realizado por cuadrillas de hombres que trabajaban con herramientas básicas: picos, palas, sachos y baldes.
  • Topónimo: nombre propio de un lugar.

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