Rosiana: los últimos volcanes de Telde

Volcal de El Melosal. Campo de Volcanes de Rosiana l Foto: Baltasar Medina

La superficie total de este espacio natural son unos 25 kilómetros cuadrados, es decir, 2500 hectáreas. Sus límites geográficos están delimitados al Norte por el Volcán de los Barros, barranco de La Juradilla y la carretera GC-130 que sube a La Breña; al Sur por el Barranco del Draguillo; al Este por la antigua carretera de Telde a Ingenio, GC-100, en la zona de Cuatro Puertas; por último, al Oeste, el límite se ubica en la zona de La Agujereada y La Morisca. La distancia entre los extremos Este y Oeste es de unos 8 km. y entre el Norte y el Sur, de 6 km. aproximadamente.

Delimitación gegráfica del Campo de Volcanes de Rosiana, Telde l Fuente: Visorgrafcan.

En el término municipal de Telde, tuvo lugar una serie de erupciones volcánicas dentro del período conocido como Holoceno, que comenzó hace unos 11000 años. En este tiempo geológico han acontecido en este espacio geográfico de Gran Canaria dos procesos vulcanológicos importantes, que son: las erupciones del Campo de Volcanes de Jinámar, y el de Rosiana; siendo que éste segundo llega a nuestros días mejor conservado, debido a que no ha sufrido alteraciones importantes, tales como la extracción de áridos que ha transformado el primero de ellos.

Erupciones volcánicas en Gran Canaria. Según varios autores, 2008.

Mapa del vulcanismo holoceno en Gran Canaria

Según publicaron el grupo de científicos y geólogos, en 2008, entre los que destacan Alejandro Rodríguez, Fco. Pérez Torrado, Alex Hansen y Juan Carlos Carracedo, existen dos zonas de actividad vulcanológica en el lado Este de Gran Canaria.

La zona 1, que se corresponde con el campo de Volcanes de Jinámar, Bandama y Monte Lentiscal.

La zona 2: el campo de Volcanes de Rosiana. En esta imagen se observan cuatro volcanes: del Hoyo (4.5 km. de extensión de su lava hacia la costa), Los Barros II (2 km), Santidad (4,5 km) y el Melosal (2,9 km.)

En color rojo la zona de emisión del volcán y las coladas de lava que descendieron hacia la costa teldense, formando extensos campos lávicos, malpaíses con morretes volcánicos, y montañas de picón que configuran el paisaje actual.

Fuente: imagen tomada del artículo “El volcanismo holoceno en Gran Canaria”, 2008.

De izqda. a derecha, la montaña de Triguerillas, dique de la cresta de la montaña de Frías, y en primer plano, la Hoya del Moral l Foto: Baltasar Medina

El conjunto de conos volcánicos de Rosiana son más de diez, los cuales fueron erupcionando a lo largo del tiempo, siendo los más antiguos datados de unos 10000 años. Entre estos, destacan aquellos que se ubican en la zona Este de este campo de volcanes, con alturas entre 500 m. y 700 m. sobre el nivel del mar, y que son conocidos hoy día con el nombre de montañas, tales como: Ruano, Gallego, del Águila (proviene de Ayga, vocablo de origen aborigen canario), Cho Pino (a veces nombrada como “Topino”, en referencia a una familia con el apellido “Pino”, afincada en la zona), Melosal (en referencia a esta planta), Juan Tello (regidor de Gran Canaria en el siglo XVI), la Majada, Triguerillas y Calderetas.

“En este conjunto volcánico se desarrolla un grupo de viejos volcanes estrombolianos, de morfologías redondeadas y superficies meteorizadas, sobre las cuales se han desarrollado acarcavamientos radiales”.

Alex Hansen Machín.

Profesor doctor de Geografía de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

A la izqda., cráter de la montaña del Gallego, en el centro, la montaña del Águila (Ayga), y su derecha, cráter del volcán del Melosal, con dos coladas de lava que descienden al barranco de las Haciendas. Detrás, se observan otros volcanes, como la actual montaña de Juan Tello, Juan Santiago y la Caldereta, junto al barranco del Draguillo l Fuente: Visorgrafcan.

El desgaste erosivo de estas montañas indican que son volcanes de mayor antigüedad que aquellos que mantienen su morfología y características del suelo volcánico. Asimismo, en estos volcanes se observa la apertura de un cráter con orientación noreste, que hoy día tienen un aspecto redondeado, y erosionado, con cárcavas de erosión formadas por el agua, que suaviza su morfología para mostrarnos un paisaje único.

A la izqda., en primer plano montaña de Ruano, detrás con mayor porte, la montaña del Gallego. A su derecha, la montaña del Águila (Ayga), y por último, el cráter del Melosal l Foto: Baltasar Medina

De esta zona del campo de volcanes de Rosiana, destacamos la singularidad del volcán del Melosal, por cuanto nos muestra aún hoy día dos escorrentías de lava que bajaron desde su cráter hasta el cauce del barranco de las Haciendas, que pasa a denominarse en su curso bajo como de Silva.

Volcán del Melosal

El volcán del Melosal es de tipo estromboliano; es decir, dio origen a una erupción poco violenta, con lavas fluidas que descendieron a cotas más bajas, aprovechando el curso de los barrancos, y que formaron en torno al cráter una extensión de picón que salía despedido a gran altura desde su cráter.

En la imagen se observa su cráter, cuya boca mira hacia el noreste, y una colada de lava solidificada que baja hacia el barranco de las Haciendas o de Cazorla.

Foto: Baltasar Medina

Infografía del volcál del Melosal. En color verde la dos coladas de lavas que descienden hacia el barranco de Cazorla l Fuente: Alejandro Rodríguez González.

“En medio de una serie de otros volcanes más antiguos, se abrió una fisura desde el Sureste al Noroeste atravesando el Campo de Volcanes de Rosiana. Desde el sureste, nació así el volcán del Melosal, a continuación se abrió la fisura para erupcionar el volcán de Rosiana, y la montaña de Santidad, después lo hizo la Montaña de Los Barros, y por último, el volcán de los Hoyos”.

Alex Hansen Machín.

Profesor doctor en geografía de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

En la parte oeste del campo de volcanes de Rosiana podemos observar un conjunto de volcanes más recientes, entre los cuales destaca el extinto volcán de Santidad, que ha sido objeto de extracción de picón desde inicios de la década de 1960, hasta la fecha, lo que ha motivado su práctica desaparición. Precisamente, el motivo de la elección de este volcán para la extracción de picón, y por tanto de su desaparición, es que del cráter principal brotó una gran cantidad de piroclastos, formando la inmensa montaña de Santidad, constituida por el picón negro tan codiciado para la construcción. Éste ha sido extraído y vendido para tal fin en Gran Canaria durante décadas.

A modo de prueba, de la información del siguiente cuadro, se deduce que el volumen del cono volcánico de Santidad era mucho mayor que el resto de volcanes de su zona.

Volcán Volumen del cono volcánico (m3)Volumen de piroclastos de dispersión horizontal (m3)Volumen de la lava expulsada (m3)
Santidad1.501.169596.1603.314.121
El Hoyo613.2391.364.052722.596
El Melosal123.581505.390340.517
Los Barros II279.362*Nota118.293

Fuente: “El vulcanismo holoceno de Gran Canaria: aplicación de un sistema de información geográfico”, año 2009. Tesis doctoral de Alejandro Rodríguez González, profesor investigador de la ULPGC.

*Nota: el volumen de piroclastos de dispersión horizontal (son aquellos que alcanzan largas distancias lejos del propio volcán, debido a la fuerza con la que salen propulsados). En el caso del volcán de Los Barros II es casi inexistente, ya que su erupción no generó este tipo de piroclastos.

Montaña de Santidad. Extracción de picón por su lado sur l Foto: Anselmo Marrero. Año1980.
Montaña de Santidad. Extracción de picón por su lado sur l Foto: J. O´Shanahan. Imagen mejorada con IA. Año 1985.

Este volcán y el conjunto de que le rodea fue ampliamente investigado en la década de 1980 por el profesor y doctor en geografía de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), Alex Hansen Machín. Sus investigaciones en geomorfología y vulcanismo se publicaron en un libro: “Los volcanes recientes de Gran Canaria” (Ediciones del Cabildo de Gran Canaria, 1987). Gracias a sus investigaciones pioneras de este campo de volcanes, se inició un proceso de conocimiento y revalorización de este espacio natural volcánico que aspira a ser convertido en un Paisaje Protegido.

Alineación formada por los restos del volcán de Santidad, a la derecha, a continuacion, el Melosal y el Gallego. Al fondo, a la izqda. se observa la península de Gando l Foto: Baltasar Medina

Del volcán de Santidad apenas queda una ínfima parte de su cono volcánico principal. Pero hay una segunda boca eruptiva, con orientación noreste que existe todavía hoy intacta. Por este cráter, de menor diámetro que el principal ya desaparecido, brotó el magma que descendió con orientación hacia el este, formando el llamado Lomo de las Piedras.

Cráter secundario del volcán de Santidad. A la izqda., morretes volcánicos, y en primera instancia, un majano construido con piedras volcánicas, perteneciente a este volcán l Foto: Baltasar Medina
Cráter secundario del volcán de Santidad. Orientación noreste de su boca eruptiva l Foto: Baltasar Medina

Morretes volcánicos en el Lomo de las Piedras.

Los morretes volcánicos, que encontramos en el Llano de las Piedras, fueron arrastrados por la colada de lava que el volcán de Santidad extendió hacia el este, llevando consigo estos bloques erráticos de lava, que una vez solidificados han quedado como testimonio de esta erupción.

Foto: Baltasar Medina.

Asimismo, debemos destacar la inclusión de la Montaña de Los Barros en este campo de volcanes, por cuanto configura unos de los iconos paisajísticos de esta comarca rural de medianías de Telde. Así, según publicó el profesor de la ULPGC, Alejandro Rodríguez González, en su tesis doctoral sobre el vulcanismo en Gran Canaria, realmente este volcán se compone de dos volcanes que erupcionaron en momentos diferentes.

Detrás, el volcán de Los Barros I, de la carretera arriba. Y en primer plano, la segunda erupción del volcán, Los Barros II, que sepultó en parte el cauce del barranco de La Palma l Foto: Baltasar Medina

Así, el volcán de los Barros tiene dos fases eruptivas separadas en el tiempo. En primer lugar erupcionó el volcán que se encuentra por encima de la carretera general GC-130 que sube a La Breña, al que los geólogos denominan “Montaña de Los Barros I”, el cual tiene un cráter amplio y desgastado por la erosión, de orientación noreste.

La montaña de Los Barros II

Su erupción tuvo lugar en una segunda etapa posterior, en el período holoceno, en la cual se abrieron dos bocas eruptivas en la falda de la montaña Los Barros I, ya existente.

Una de estas bocas eruptivas, más cercana al barranco de La Palma, expulsó lavas que llegaron a sepultar en parte el cauce de este barranco. La mitad sur exterior de este cráter se ha ido erosionando, cayendo al barranco. Foto de la izquierda.

Foto: Baltasar Medina

La otra boca eruptiva de Los Barros II, ubicada más arriba, sobre el antiguo volcán Los Barros I, se conoce hoy día como “La Caldereta”.

En esta imagen, la torreta eléctrica está asentada sobre el extremo sur del pequeño cráter de La Caldereta. A su derecha, se observa una finca plantada de naranjeros y olivos, donde antes fue una tierra de cultivo de secano, según atestiguan las personas mayores consultadas.

La Caldereta. Montaña de Los Barros l Foto: Baltasar Medina

Las erupciones de ambas fases del volcán de los Barros vierten sus coladas de lava hacia este citado barranco, en dirección hacia la costa, tal como se puede apreciar en el gráfico siguiente.

Colada de lava del volcán de Los Barros bajando por el barranco de La Palma, a la derecha el Lomo Magullo. Se observan en color verde, como parten desde arriba dos coladas de lava diferenciadas, Los Barros I por la derecha y Los Barros II, por la izqda., y ambas se unen en el cauce de este barranco en dirección a la costa. l Fuente: Alejandro Rodríguez González.

Para terminar, el campo de volcanes de Rosiana ofrece también una riqueza geomorfológica propia de la intensa actividad eruptiva que lo conformó hace miles de años. A continuación dejamos constancia de algunos ejemplos.

Morrete volcánico del volcán de Santidad. Barranco del Troncón. Al fondo, Telde l Foto: Baltasar Medina
Lavas cordadas. Cercados de Juan Tello l Foto: Baltasar Medina
Dique intrusivo volcánico. Montañeta Frías, a su derecha, Hoya del Moral l Foto: Baltasar Medina

Vocabulario

Cárcavas de erosión: son las grandes grietas, zanjas, que se abren en las laderas de las montañas por la erosión de las escorrentías del agua de lluvia, las cuales se forman con el transcurso de los años.

Dique intrusivo: consiste en la filtración ascendente del magma volcánico desde las profundidades del volcán por entre las grietas de éste. Una vez solidificado, con el paso del tiempo, aparece en forma de muro rocoso con la erosión de la montaña.

Estromboliano: hace referencia al tipo de erupción más común en Canarias. Caracterizado por ser de tipo poco violento, con alternancia de explosiones de gases que expulsan piroclastos y emisiones de lavas fluidas que avanzan hacia la costa a unos kilómetros de distancia.

Piroclastos: fragmentos del magma de diverso tamaño que sale propulsado por el cráter, debido a la concentración de gases, que da lugar a su enfriamiento parcial en el aire antes de su caída. Una vez enfriado totalmente, forma el llamado “picón”, “bombas volcánicas”, etc., según sea el diámetro de sus partículas.

Agradecimientos

A Alex Hansen Machín, por su sabiduría, por ser pionero en la investigación de los volcanes de Rosiana. En agradecimiento por dedicarme su tiempo para la grabación del vídeo de este reportaje.

A Anselmo Marrero, por cederme sus fotos de Rosiana, sin las cuales hoy no podríamos comprender la evolución del paisaje. Por su agradable compañía.

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