Taliarte: el poblado en una atalaya

Recreación del poblado aborigen costero de Taliarte. | Imagen: generada por IA

Taliarte estaba formado por un conjunto de viviendas que ocupaban el promontorio y la ladera sur del lugar que, posteriormente, pasó a denominarse: “Montaña de la Atalaya”. Los vestigios de este hábitat humano permanecieron hasta mediados del siglo XX, cuando sufrió múltiples transformaciones debido a la sorriba de tierras para el cultivo de tomateros, la construcción de los búnkeres militares en la zona alta y, por último, por la edificación de viviendas de autoconstrucción en su ladera sur.

En relación con el poblamiento prehispánico de la costa de Telde, se sabe que fue ocupada por diversos asentamientos aborígenes sobre los promontorios rocosos y las playas del municipio, antes de la conquista castellana. Según publicaron en 1993 los arqueólogos Julio Cuenca, Guillermo Rivero y Ángel Rodríguez, algunos de estos son: La Restinga, Cuevas de Malpaso, La Mareta, Taliarte, Tufia y Gando.

En el pasado, debido a la necesidad de avistar las posibles incursiones de navíos, los poblados costeros fueron ubicados sobre montañas, lomas y acantilados, desde los cuales divisar el mar. No en vano, en el litoral de Telde se sucedieron ataques como el protagonizado en 1406 por el capitán normando Jean de Bethencourt.

“Estando, pues, el capitán Bethencourt gozando de alguna quietud con las cuatro islas que había conquistado […] aparejando los navíos que les pareció ser menester […] y surgió en el puerto de Gando, entre Agüimes y Telde, dos pueblos una legua de tierra adentro, y para no ser sentido desembarcó la gente de noche, e hizo sus emboscadas”.

Abreu y Galindo, 1632.

A pesar de ello, la relación con los navegantes que arribaron no tuvo lugar siempre con fines bélicos. Según narraron los religiosos Pierre Boutier y Jean Le Verrier (1404): “Entonces salieron de Erbania, que se dice Fuerteventura, y llegaron a la Gran Canaria a la hora prima y echaron ancla en un gran puerto que está entre Telde y Agüimes. Y allí en el puerto vinieron cerca de 500 canarios y hablaron con ellos y venían a la barcaza 10 o 12 todos juntos, sin atreverse, después de haberles dado Gadifer seguridad, y les traían abundantes higos y sangre de drago que cambiaban por anzuelos de pesca y por viejas herramientas de hierro y por agujas de coser”.

La dimensión y las características del asentamiento aborigen de Taliarte, ubicado a 64 metros sobre el nivel del mar, es difícil de estimar debido a su posterior destrucción. A pesar de ello, los dos sondeos arqueológicos realizados en la zona, uno en la década de 1940 y el otro en el año 2006, permiten establecer ciertas concreciones que no dejan lugar a la duda sobre la presencia del poblamiento aborigen en Taliarte, cuyos restos permanecieron hasta mediados de siglo XX.

Las investigaciones arqueológicas en la costa teldense se han realizado, hasta la fecha, de manera parcial; por ello, las excavaciones llevadas a cabo son insuficientes para conocer en profundidad la dimensión general y las características del poblamiento costero de los aborígenes canarios. A pesar de ello, en Taliarte se han realizado dos actuaciones para conocer el alcance de este hábitat.  La primera de estas dos indagaciones fue realizada en la campaña de excavaciones arqueológicas en Gran Canaria entre 1942 y 1944, por el entonces comisario Sebastián Jiménez Sánchez.

“En la altiplanicie que forma el término de la ciudad de Telde hacia el mar está el morrete de Taliarte o atalaya del mismo nombre, en el que tuvo asiento un caserío aborigen canario de piedra seca, constituido de viviendas circulares de gruesas paredes. De ellas existieron ruinas hasta hace unos cuatro años, en que se han desaparecido al ser utilizada dicha colina para hacer obras militares, aprovechando las piedras de las viviendas aborígenes”.

Sebastián Jiménez Sánchez, 1946

Plaza central del búnker militar de Taliarte, donde antes se ubicaban viviendas aborígenes l Foto: Darío Medina de Saá.

Posteriormente, sesenta años después, la empresa Tibicena S.L. realizó la segunda investigación arqueológica, con resultados esclarecedores sobre este hábitat aborigen. Esta rigurosa excavación se realizó en 2006, según encargo de la Junta de compensación de propietarios de esta zona en auge de construcción, ubicada a escasos cien metros al suroeste de la zona explorada en la década de 1940. Así, los arqueólogos que realizaron estos sondeos, y que se refieren al lugar en determinadas ocasiones con el nombre de “Talayón de Taliarte”, informaron: “Las estructuras documentadas en los cortes corresponden inequívocamente a las tipologías constructivas descritas para la prehistoria de Gran Canaria, enclavándose en la categoría de las denominadas comúnmente “casas de piedra seca”.



Vista aérea de Taliarte. Perímetro en rojo: zona militar visitada por el comisario S. Jiménez Sánchez entre 1942 y 1944. Perímetro en verde: área excavada en 2006 por Tibicena S.L.        
Fuente: https://visor.grafcan.es/

En referencia al hábitat de los antiguos canarios, según cita Abreu y Galindo (1632), pág. 111: “Tenían casas y oficiales que las hacían de piedra seca, y eran tan pulidos, que hacían las paredes justas, cerradas y derechas, que parecía llevar mezcla, hacían las bajas de pared y hondas de suelo, porque estuviesen calientes; por encima las cubrían con palos juntos, y encima tierra, y a veces estaban dos y tres casas juntas, echaban una palma entera por madre, y las camas eran de pellejos de carneros y cabras”.

Recreación de una vivienda aborigen en piedra seca, según Sebastián Jiménez Sánchez (Comisario de excavaciones arqueológicas, 1944).

Asimismo, según se recoge en el mencionado informe arqueológico de 2006: “la tipología de éste (muro) parece corresponderse con las definidas para las construcciones prehispánicas, pareciendo en este caso configurar una alcoba”.

Muro de vivienda encontrado en la excavación realizada en Taliarte (Tibicena S.L., 2006)

Por tanto, de los informes realizados por los dos sondeos se concluye que existió un importante poblado aborigen en la montaña de Taliarte, del cual sería interesante ampliar su conocimiento mediante nuevas campañas de investigación.

A continuación, se exponen los principales restos arqueológicos encontrados en ambas excavaciones, a fin de contextualizar el hábitat de este poblado aborigen de Telde.

Industria lítica aborigen

Tanto en el sondeo realizado por el comisario Sebastián Jiménez Sánchez, como en la excavación que realizó posteriormente Tibicena S.L., se encontraron múltiples restos de rocas usados como útiles para la supervivencia diaria de los hombres y mujeres que habitaron Taliarte antes de la conquista de Canarias.

Así, el comisario cita en su informe publicado en 1946, que en Taliarte encontró “varias tabonas correspondientes a industria clactoniense” (paleolítico inferior).

Por su parte, el documento que publicó en 2006 la empresa Tibicena S.L., concreta con mayor detalle: “documentamos lascas unifaciales y bifaciales sobre basalto, cantos tallados, núcleos y una pequeña lasca de obsidiana”.

En este sentido, según dejó escrito el antropólogo francés René Verneau, en referencia a su estancia investigadora de 1884-1888.

“Los instrumentos cortantes de los guanches eran siempre trozos de piedra. La roca que más apreciaban era la obsidiana, especie de cristal natural de color negro, expulsado por algunos volcanes. Llamaban a estos cuchillos tabonas, que servían para cortar las pieles con que se hacían sus vestidos y para toda clase de usos domésticos”.

René Verneau, 1891

Asimismo, el cronista de la conquista de Canarias, Fray Alonso de Espinosa (1494) define a este tipo de material lítico usado por los aborígenes como: “Tabona, que es una piedra prieta y lisa como azabache, que, herida una con otra, se hace en rajas y queda con filo como navaja, con que sangran y sajan”.

Trozo de basalto cortante para usos diversos, encontrado en Taliarte (Tibicena,S.L., 2006)

A esto podemos añadir la aportación del Dr. Verneau, al respecto: “También empleaban otras rocas para fabricar cuchillos. El basalto, que se divide fácilmente en prismas triangulares y uno de cuyos bordes es cortante, era uno de los más utilizados. Esta roca existe, aproximadamente, en todas partes. Los cuchillos de piedra, cuando no eran de obsidiana, se llamaban tafriques”.

Fauna en la cultura aborigen

El informe de excavaciones de la empresa Tibicena S.L. (2006), firmado por los arqueólogos Félix Mendoza, Marco Moreno e Ibán Suárez, hace mención especial a los restos de malacofauna encontrados en el yacimiento de Taliarte. Según estos técnicos: “Es importante el número de restos de especímenes de moluscos recogidos […] siendo las más representadas el burgao y las lapas.

Este hecho coincide con el informe de Jiménez Sánchez (1946), que cita textualmente: “recogimos caparazones de moluscos, especialmente de patella (lapa), de ancha concha, algunas casi fosilizadas”.

A pesar de que parece constatado que la población prehispánica de Canarias no navegaba largas travesías, sí que surcaba las costas, a la cual acudía a buscar parte de su sustento. Así, según refleja en su obra Leonardo Torriani (1590), sobre la navegación y los aborígenes.

“Hacían barcos de árbol de drago, que cavaban entero y le ponían lastre de piedra, y navegaban con remos y con vela de hojas de palma trenzada alrededor de las costas de la isla”.

Abreu y Galindo, 1632.

“Son grandes pescadores y nadan admirablemente”.

Pierre Boutier y Jean Le Verrier, 1404

Además de la fauna marina para la obtención de pescado y moluscos destinados a la dieta de las familias aborígenes, éstas disponían de ganado para su alimentación y supervivencia. En el informe de Tibicena, S.L. (2006), los técnicos que firman el documento explican: “Habiéndose documentado la presencia de los efectivos que constituían la cabaña ganadera aborigen, es decir, cabras, ovejas y cerdos”.

Cerámica aborigen en Taliarte

Sebastián Jiménez Sánchez deja constancia en su visita al yacimiento de Taliarte entre 1942 y 1944, que se encontró: “Varios trozos de cerámica color bermellón o negruzco, un trocito de cerámica color canelo claro con decoración de motivos circulares en color lacre, un asa cuadrada perforada adherida a pedazo de vientre de cuenco, tres asas curvas […]”.

Trozo de cerámica decorada, encontrado en Taliarte (Jiménez Sánchez, 1946)

A esto podemos añadir los restos de cerámica aborigen encontrados en 2006 por Tibicena, S.L.: “el material cerámico recuperado […] responde a las tipologías descritas para el período aborigen insular […] destacando singularmente algunos ejemplos de asas de cinta”.

 


Fragmento de asa de cerámica. Taliarte (Tibicena S.L., 2006)

BIBLIOGRAFÍA

  1. Abreu y Galindo, J. (1632): “Historia de la conquista de las siete islas de Gran Canaria”.
  2. Cuenca, J., Rivero, G. y Rodríguez, A. (1993): “La carta arqueológica de Telde”. Guía comercial de la ciudad de Telde.
  3. Fray Alonso de Espinosa (1494): “Historia de Nuestra Señora de Candelaria”. Ediciones Goya, 1967.
  4. https://toponimograncanaria.blogspot.com/2012/09/taliarte-telde.html
  5. Jiménez Sánchez, S. (1946). Informes y memorias, nº11. Excavaciones arqueológicas en Gran Canaria. Plan Nacional de 1942, 1943 y 1944.
  6. Pierre Boutier y Jean Le Verrier (1404) : “Le Canarien. Crónicas francesas de la conquista de Canarias”. Traducida por Serra, E. y Cioranescu, A. (1959).
  7. Tibicena, SL (2006): “Prospección arqueológica con sondeo en el ámbito del Plan parcial Pau-7a Lomo Taliarte-Telde”.
  8. Verneau, R.: “Cinco años de estancia en las Islas Canarias”. Editorial JADL, 1996.

Agradecimientos

A José Ángel Rodríguez Fleitas, historiador, por su colaboración en la lectura y corrección de este artículo. Mil gracias.

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